¿Es Tasks el nuevo negocio de DoorDash o el futuro incómodo del trabajo gig?
DoorDash acaba de hacer un movimiento curioso, ambicioso y un poco inquietante a la vez. La compañía presentó Tasks, una nueva propuesta que permite a los Dashers ganar dinero más allá de las entregas tradicionales, completando actividades como tomar fotos, grabar tareas cotidianas o registrar su voz en otro idioma. Según la propia empresa, estos datos ayudan a que sistemas de IA y robótica entiendan mejor el mundo físico.
Y aquí está lo interesante: no estamos hablando solo de una función extra dentro de la app de reparto. DoorDash también está pilotando una app independiente para tareas más específicas, como filmar actividades del día a día o grabarse hablando en otro idioma, con pagos mostrados por adelantado según el esfuerzo y la complejidad. El mensaje es claro: DoorDash quiere ser algo más que una plataforma de delivery; quiere convertirse también en una capa de captura de datos del mundo real.
Lo más importante en resumen
- DoorDash lanzó Tasks como una nueva vía para que los Dashers ganen dinero fuera de las entregas tradicionales.
- Las tareas incluyen fotos de platos, entradas de hoteles, apoyo a vehículos autónomos y, en la app piloto, grabaciones de tareas cotidianas o de voz para entrenar IA y robótica.
- DoorDash dice que desde 2024 sus repartidores ya han completado más de 2 millones de tareas.
- La compañía afirma contar con más de 8 millones de Dashers en EE. UU., una red que puede usar para recopilar información del mundo físico a escala.
- Tasks y su nueva app solo están disponibles en zonas seleccionadas de Estados Unidos y, por ahora, excluyen California, Nueva York City, Seattle y Colorado.
- Primeras coberturas y pruebas externas ya han planteado dudas sobre privacidad, compensación y la naturaleza del trabajo que se les pide a los repartidores.
Qué es exactamente DoorDash Tasks
DoorDash define Tasks como una nueva forma de ingresos “on their own terms” para sus repartidores, con actividades cortas que pueden completar entre pedidos o en su tiempo libre. Algunos ejemplos que dio la propia empresa son tomar fotos reales de platos para ayudar a un restaurante a mostrar su menú, fotografiar la entrada de un hotel para facilitar futuras entregas o ayudar a un vehículo autónomo a retomar su ruta.
Eso significa que Tasks no nace solo como una herramienta para IA. También funciona como un sistema de recolección de información operativa: qué hay en estanterías, cómo cambió un local, dónde está un acceso complicado o qué necesita corregirse en una ruta. DoorDash sostiene que lleva más de una década resolviendo ese tipo de problemas dentro de su plataforma, y ahora quiere empaquetar esa capacidad como un producto en sí mismo.
La parte más llamativa: la app que ayuda a entrenar IA y robótica
La novedad que más titulares está generando no es la toma de fotos de un plato, sino la app independiente que DoorDash está probando. En esa versión, los Dashers pueden completar actividades como filmar tareas cotidianas o grabarse hablando en otro idioma, con el objetivo de generar datos que ayuden a sistemas de IA y robótica a comprender mejor el entorno físico. DoorDash dice además que la paga se muestra por adelantado y se calcula según el esfuerzo y la complejidad de cada actividad.
TechCrunch añadió más color a esa idea al explicar que los repartidores pueden recibir asignaciones orientadas explícitamente a mejorar sistemas de IA y robótica, y señaló que la empresa también usa Tasks dentro de la app principal para trabajos como fotografiar entradas de hoteles o incluso cerrar puertas de coches autónomos en el marco de su colaboración con Waymo.
Por qué esta noticia importa más de lo que parece
La clave aquí no es solo que DoorDash quiera pagar por microtareas. Eso ya lo hemos visto en otras plataformas. Lo realmente importante es que está utilizando una red gigantesca de repartidores dispersos por casi todo Estados Unidos para digitalizar el mundo físico: calles, puertas, estanterías, platos, movimientos, idiomas y pequeñas acciones humanas que luego pueden alimentar sistemas automatizados.
Visto así, Tasks se parece menos a un simple extra para repartidores y más a una infraestructura de captura de datos a escala nacional. DoorDash incluso lo plantea con esa lógica: si tiene millones de personas ya desplegadas sobre el terreno, puede convertir esa red en una fuente flexible de información para retail, seguros, hospitalidad, tecnología y otras industrias con las que ya dice estar trabajando.
Lo bueno para los repartidores: más flexibilidad y nuevas vías de ingreso
Desde el ángulo más favorable, DoorDash puede defender Tasks como una expansión natural del trabajo flexible. La empresa insiste en que las tareas son cortas, opcionales y pensadas para hacerse entre entregas o fuera del horario habitual. También subraya que el pago se muestra antes de aceptar la actividad, algo importante en un entorno donde muchos trabajadores independientes viven midiendo si una tarea compensa o no.
Además, Tasks abre una posibilidad que para algunos Dashers puede resultar útil: ganar algo de dinero sin depender exclusivamente de pedidos, propinas y horarios pico. En teoría, eso diversifica ingresos y aprovecha mejor el tiempo muerto entre entregas. Sobre el papel, suena razonable. El problema, claro, es que entre el papel y la realidad del trabajo gig suele haber un pequeño abismo con notificaciones push. 😅
Las dudas incómodas: privacidad, pago y tipo de trabajo
Aquí es donde el tema deja de ser solo “interesante” y pasa a ser debatible de verdad. Aunque DoorDash afirma que el pago se muestra por adelantado, no ha publicado una tarifa media ni un suelo garantizado para este tipo de tareas. Y varios análisis iniciales han señalado precisamente esa falta de claridad. The Next Web subrayó que la empresa no detalló cuestiones clave sobre consentimiento, conservación de datos o derechos de los trabajadores sobre las grabaciones hechas incluso dentro de sus propias casas.
Por su parte, WIRED contó una experiencia temprana con la app en la que aparecían tareas de pago muy bajo y requisitos bastante invasivos, como grabar actividades domésticas o desplazamientos, lo que llevó al medio a cuestionar tanto la compensación como el modelo laboral detrás de esta clase de “entrenamiento humano para IA”. Esa mirada no invalida el producto, pero sí deja claro que el debate no es solo tecnológico: también es laboral y ético.
Un detalle que llama la atención: dónde sí está y dónde no
DoorDash dijo que Tasks y la nueva app están disponibles solo en lugares seleccionados de EE. UU. y que, por ahora, quedan fuera California, New York City, Seattle y Colorado. La empresa no explicó en su anuncio por qué esas zonas están excluidas, pero el dato no pasa desapercibido porque varias de esas jurisdicciones tienen reglas más duras en materia de trabajo gig, datos o protección laboral. Eso no prueba nada por sí solo, pero sí añade una capa de contexto que vale la pena observar.
Lo que realmente está haciendo DoorDash
Si lo reducimos a su esencia, DoorDash está probando un nuevo tipo de negocio: usar su red logística humana como una capa de observación y entrenamiento del mundo real. No solo transporta pedidos; también recopila señales físicas que sirven para mejorar operaciones, alimentar modelos y entrenar sistemas automáticos. Es un movimiento muy de esta era: empresas que ya tenían trabajadores distribuidos descubren que también tienen una mina de datos caminando por la calle.
Y eso explica por qué la noticia importa tanto para el sector tech. Porque Tasks no es simplemente “otra función” de DoorDash. Es una muestra bastante clara de hacia dónde puede moverse parte de la economía gig cuando se cruza con la fiebre por la IA: menos solo entrega, más microtarea, más captura de datos y más trabajo humano escondido detrás de sistemas que luego se venden como inteligentes.
Mini FAQ
¿DoorDash Tasks es solo para hacer fotos?
No. DoorDash presentó Tasks tanto dentro de la app de Dasher como en una app independiente piloto. Las tareas van desde fotografiar platos o entradas de hoteles hasta grabar actividades cotidianas o voz para ayudar a entrenar sistemas de IA y robótica.
¿Dónde está disponible?
Por ahora, Tasks y la nueva app están disponibles solo en zonas seleccionadas de Estados Unidos, excluyendo California, New York City, Seattle y Colorado.
¿DoorDash dice cuánto paga?
La empresa afirma que el pago se muestra por adelantado y depende del esfuerzo y la complejidad, pero no publicó una tarifa media ni un mínimo garantizado en su anuncio oficial.
Conclusión
DoorDash acaba de abrir una puerta que va mucho más allá del delivery. Tasks mezcla economía gig, captura de datos físicos, entrenamiento de IA y trabajo flexible en una sola jugada. Desde la óptica empresarial, tiene bastante lógica: aprovechar millones de repartidores ya distribuidos por el territorio para recolectar información valiosa y monetizable. Desde la óptica del trabajador, la historia es más ambigua: puede ser una fuente extra de ingresos, sí, pero también plantea dudas serias sobre privacidad, condiciones y valor real del trabajo realizado.
En resumen: la idea es potente, el momento es muy oportuno y el debate apenas empieza. Porque cuando una app de reparto empieza a pagarte por enseñarles a las máquinas cómo se mueve el mundo, ya no estamos hablando solo de comida a domicilio.
CTA: ¿Te parece una evolución lógica del trabajo flexible o una línea un poco peligrosa para la gig economy? Aquí hay tema para rato.


