¿Tus secretos están a salvo? Lo que ChatGPT y Gemini no te cuentan sobre tus datos

A cinematic, editorial tech illustration in isometric view, featuring a split composition comparing two AI systems regarding data privacy. The left side, dominated by glowing teal and green hues, showcases a stylized interface labeled "ChatGPT" with a prominent digital padlock icon. A user-controlled toggle switch is in the "OFF" position, visibly interrupting a data stream, with the OpenAI logo subtly present. The right side, illuminated by glowing blue, orange, and yellow hues, displays an interface labeled "Google Gemini," interconnected with smaller floating icons representing Gmail, Google Drive, and an Android phone, forming a complex web of flowing data streams that converge into a large central cloud. The Google 'G' or Gemini sparkle icon is visible. Bridging both sides in the dead center is a glowing, translucent sphere filled with binary code and personal document icons, overlaid by a large glowing question mark and a magnifying glass. The background is a clean, dark circuit board pattern. The style is sleek, futuristic, highly detailed, and digital, enhanced by cinematic lighting, shallow depth of field, a filmic tone, dynamic composition, and rich color grading.

¿Alguna vez te has detenido justo antes de copiar un correo del trabajo o una conversación privada en el chat de una Inteligencia Artificial? Si la respuesta es sí, tu instinto no te falla.

Hoy en día, herramientas como ChatGPT y Gemini se han convertido en nuestros asistentes, redactores e incluso confidentes. Les contamos todo. Pero, ¿a dónde va esa información? ¿Se queda en una caja fuerte digital o se usa para entrenar a la próxima versión del software?

En Gadgetreviews nos hemos leído la «letra pequeña» de las políticas de privacidad para que tú no tengas que hacerlo. En este artículo, ponemos frente a frente a los dos gigantes, OpenAI y Google, para responder a la pregunta del millón: ¿Cuál de los dos protege mejor tus datos personales? Vamos al grano.


ChatGPT de OpenAI: ¿Qué sabe realmente de ti?

Cuando abres ChatGPT, la sensación es la de estar hablando con una máquina efímera, ¿verdad? Cierras la ventana y listo. Pero la realidad es un poco diferente. Para OpenAI, cada conversación es oro puro.

🧠 Entrenamiento con tus datos: La «esponja» digital

Por defecto, ChatGPT funciona como una esponja gigante. Todo lo que escribes se utiliza para entrenar a sus modelos. Esto no significa que haya una persona leyendo tus chats en tiempo real riéndose de tus preguntas, pero sí significa que tu información pasa a formar parte del gran cerebro de la IA para ayudarla a razonar mejor en el futuro.

Si le cuentas detalles sobre la estrategia de tu empresa o datos médicos personales, esa información entra en su base de conocimientos general. Aunque OpenAI anonimiza los datos, el riesgo de fuga existe si la IA decide «regurgitar» esa información en una conversación con otro usuario (algo improbable, pero técnicamente posible).

🐘 La función de «Memoria»: Un arma de doble filo

Recientemente, ChatGPT incorporó la «Memoria». Esta función le permite recordar cosas sobre ti entre diferentes sesiones.

  • Lo bueno: No tienes que repetirle siempre «prefiero respuestas cortas» o «soy diseñador gráfico».
  • Lo malo: Si en un descuido le diste tu dirección o mencionaste el nombre de tu colegio, lo guardará «para siempre» (o hasta que lo borres).

Esta acumulación de datos crea un perfil digital tuyo mucho más detallado de lo que crees. Consejo de amigo: Trata a la Memoria como si fuera un conocido indiscreto; cuéntale solo lo justo y necesario.

🛡️ Tutorial: Cómo cerrar el grifo (Paso a paso)

La buena noticia es que OpenAI es bastante transparente y te permite salirte de este sistema de entrenamiento. Aquí tienes cómo proteger tus datos en menos de un minuto:

  1. Entra en ChatGPT y haz clic en tu foto de perfil (o iniciales) abajo a la izquierda o arriba a la derecha.
  2. Selecciona Configuración (Settings).
  3. Busca la pestaña Controles de datos (Data controls).
  4. Localiza la opción «Mejorar el modelo para todos» o «Historial de chat y entrenamiento».
  5. Desactiva el interruptor.

¡Listo! Al hacer esto, tus conversaciones se guardarán en tu historial para que tú las veas, pero OpenAI promete no usarlas para entrenar sus modelos.

🕵️ Modo Incógnito: Los «Chats Temporales»

¿Necesitas hacer una consulta rápida o sensible y no quieres tocar la configuración global? Usa los Chats Temporales.

Funcionan igual que el «Modo Incógnito» de tu navegador Chrome o Safari.

  • Puedes activarlos en el menú superior del chat (donde seleccionas el modelo GPT-4 o GPT-3.5).
  • Ventaja: Lo que hables aquí no se guarda en tu historial, no se usa para la memoria y no se usa para el entrenamiento.
  • Uso ideal: Para resumir un documento puntual, pedir ideas de regalos sorpresa o consultas médicas rápidas (aunque recuerda, ¡siempre consulta a un médico real!).

Al cerrar la ventana, es como si esa conversación nunca hubiera existido.


Google Gemini: El gigante que ya lo sabe todo

Si OpenAI es el recién llegado popular, Google es el veterano que tiene las llaves de toda tu vida digital: tu correo, tus fotos, tus documentos y tu historial de búsqueda. Por eso, cuando hablamos de Gemini, la privacidad se vuelve un tema mucho más complejo.

🌐 El ecosistema Google: ¿Todo conectado o compartimentos estancos?

La gran ventaja de Gemini es que se integra con todo. Pero aquí es donde debes tener mucho cuidado y entender la diferencia entre dos mundos:

  • Usuarios Enterprise (Empresas/Educación): Si usas Gemini con una cuenta corporativa de Google Workspace, respira tranquilo. Google ha firmado contratos donde promete explícitamente no usar tus datos de Drive, Docs o Gmail para entrenar a sus modelos. Lo que pasa en la empresa, se queda en la empresa.
  • Usuarios Personales (Cuentas Gratuitas @gmail.com): Aquí la línea es mucho más fina. Si activas las «Extensiones de Gemini» para que la IA pueda leer tus correos o buscar en tu Drive, le estás abriendo la puerta de tu casa. Aunque Google afirma que desvincula estos datos de tu identidad personal antes de procesarlos, la realidad es que estás alimentando al sistema con tu información privada para que te dé respuestas.

La regla de oro: Si usas la versión gratuita, asume que Gemini «lee» lo que le das acceso. Si no quieres que meta la nariz en tus correos, mantén las extensiones de Workspace desactivadas.

👁️ Revisores Humanos: Sí, hay ojos reales mirando

Esto suele sorprender a muchos usuarios, pero es una práctica estándar en la industria (que OpenAI también realiza, aunque Google lo especifica en sus términos).

Para mejorar la tecnología, ingenieros y revisores humanos de Google leen, anotan y procesan fragmentos de conversaciones.

  • ¿La defensa de Google? Dicen que desconectan tu cuenta de usuario del texto antes de que alguien lo vea (anonimización) y que solo revisan una fracción muy pequeña de los chats (alrededor del 0.2%).
  • El riesgo: Si escribes tu número de seguridad social, tu dirección o detalles muy específicos de un proyecto secreto en el chat, un revisor humano podría leerlo, incluso si no sabe que eres tú. Recuerda: El anonimato se rompe si el propio texto te delata.

📱 Integración con Android: Tu asistente ahora ve tu pantalla

El cambio más agresivo de privacidad viene en el móvil. Google está sustituyendo al clásico «Google Assistant» por Gemini en Android.

Al hacer esto, Gemini gana capacidades nuevas, como la «conciencia de pantalla». Si invocas a Gemini mientras estás en una app (por ejemplo, WhatsApp o tu banco) y le preguntas «¿De qué trata esto?», la IA toma una captura temporal de tu pantalla para analizarla.

  • Lo útil: Es genial para resumir artículos o capturar datos rápido.
  • Lo inquietante: Estás permitiendo que la IA «vea» lo mismo que tú en tiempo real.
  • Consejo Gadgetreviews: Si valoras la privacidad por encima de la comodidad, revisa los permisos de «Usar contexto de pantalla» en la configuración de Gemini en Android y desactívalo si no lo necesitas a diario.

A cinematic, editorial tech illustration with an isometric view, featuring a split composition comparing two AI systems regarding data privacy. The left side, dominated by glowing teal and green hues, showcases a stylized interface labeled "ChatGPT," with a prominent digital padlock icon connected to a user-controlled toggle switch set to "OFF," effectively severing a data stream; the OpenAI logo is subtly present. The right side, bathed in glowing blue, orange, and yellow tones, displays an interface labeled "Google Gemini," intricately interconnected with smaller floating icons representing Gmail, Google Drive, and an Android phone, forming a complex web of flowing data streams directed towards a large central cloud; the Google 'G' or Gemini sparkle icon is visible. Bridging both sides in the center is a glowing, translucent sphere filled with binary code and personal document icons, with a large glowing question mark and a magnifying glass hovering above it. The background is a clean, dark circuit board pattern. The style is sleek, futuristic, highly detailed, and digital, enhanced by cinematic lighting, shallow depth of field, a filmic tone, dynamic composition, and rich color grading.

3 Reglas de Oro para usar cualquier IA sin riesgos

Ya sea que elijas ChatGPT, Gemini o cualquier otra herramienta de moda, la tecnología cambia, pero el sentido común permanece. En Gadgetreviews aplicamos siempre estas tres leyes inquebrantables para dormir tranquilos.

1. La regla del «Jefe» (o de la Valla Publicitaria)

Esta es la prueba de fuego más sencilla. Antes de pulsar Enter, hazte una pregunta: «¿Me importaría que mi jefe, mi pareja o mi competencia leyeran esto en un post público?».

Si la respuesta es un «SÍ» rotundo, borra y no lo envíes. Trata la caja de chat como si fuera un foro público. Aunque las empresas te prometan privacidad, las brechas de seguridad ocurren y los errores técnicos existen (recuerda cuando ChatGPT mostró por error títulos de chats de otros usuarios). Si la información es explosiva, mejor que se quede en tu cabeza o en un papel.

2. Anonimización manual: El arte del «copia y pega» inteligente

Sabemos que usas la IA para trabajar, y a veces necesitas que resuma ese correo largo o analice esa hoja de cálculo. ¿La solución? Limpia los datos antes de dárselos.

No le des el trabajo hecho a los algoritmos. Tómate 30 segundos para cambiar los datos sensibles por variables genéricas:

Obtendrás el mismo análisis de calidad, pero sin regalar información estratégica.

3. Configura antes de chatear (No lo dejes para mañana)

El error número uno es empezar a usar una herramienta nueva con la configuración «de fábrica». Las opciones por defecto casi siempre favorecen a la empresa (recopilación de datos), no a ti.

No esperes a tener un susto. Dedica los primeros 5 minutos de uso a:

  • Buscar la sección de Settings / Configuración.
  • Entrar en Data Controls / Privacidad.
  • Desactivar todo lo que diga «Training», «Improve services» o «History sharing».

Es la inversión de tiempo más rentable que harás por tu seguridad digital hoy.

Google AI y tu Privacidad: Cómo borrar tus datos de Gemini y evitar que entrenen con ellos.


Conclusión: ¿Quién gana la batalla de la privacidad?

Después de analizar la letra pequeña y poner a prueba los ajustes de ambos gigantes, la respuesta corta es clara: ninguno es una caja fuerte perfecta, pero sus filosofías son muy distintas.

Si lo que buscas es una herramienta aislada, donde tengas el control de «apagar» el entrenamiento con tus datos en un par de clics y sentir que lo que pasa en el chat se queda en el chat, ChatGPT se lleva el punto. Sus controles de privacidad son más accesibles y transparentes para el usuario de a pie.

Por otro lado, Google Gemini juega con la ventaja de la comodidad y la infraestructura blindada de Google. Es seguro, sí, pero el precio a pagar es la integración. Al estar tan conectado con tu Gmail, tu Drive y tu móvil Android, la sensación de tener al «Gran Hermano» observando cada movimiento es inevitablemente mayor.

Nuestra recomendación final en Gadgetreviews: Úsalos sin miedo para disparar tu creatividad, corregir textos y mejorar tu productividad. Pero nunca, bajo ningún concepto, los uses para procesar datos confidenciales, contraseñas, números bancarios o secretos comerciales.

Al final del día, la barrera de seguridad más potente no es un software, ni un firewall: sigues siendo tú y tu sentido común.

¿Y tú, qué IA usas más en tu día a día? ¿Eras consciente de estos riesgos o acabas de correr a cambiar la configuración? ¡Cuéntanos en los comentarios, te leemos!

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